LUNES SANTO: OFRECER
INTENCIÓN DEL DÍA: OFRECER AL SEÑOR ESTE DÍA EN TU ORACIÓN PERSONAL Y COMUNITARIA

Parroquia De los Santos Ángeles Custodios

LUNES SANTO: OFRECER

Muy buenos días queridos hermanos y hermanas:

INTENCIÓN DEL DÍA: OFRECER
OFRECER AL SEÑOR ESTE DÍA EN TU ORACIÓN PERSONAL Y COMUNITARIA TUS ALEGRIAS Y TRISTEZAS.

REFLEXIÓN:

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Hay situaciones personales, familiares o comunitarias que uno no puede cambiar porque no dependen de la propia voluntad. A veces estas situaciones nos crean grandes sufrimientos porque nos crean heridas muy íntimas y nos encontramos como impotentes para modificar esa determinada situación. Podemos pedir al Señor que la cambie, podemos pedir fuerza para llevarla con paciencia pero también podemos ofrecerla al Señor.

La oración de ofrecimiento es de gran valor y libera el alma de muchas inquietudes. No es simplemente una oración de resignación, porque creemos siempre que la omnipotencia divina puede cambiar lo que quiera según su voluntad. Es más bien un acto de aceptación del querer de Dios que se manifiesta en algunas circunstancias y en modos muy misteriosos para nuestra inteligencia limitada.

Ofrecer lo que nos crea sufrimiento, dolor, abnegación, lo que nos molesta, sea de los demás que de nosotros mismos, puede ser muy meritorio porque reconocemos delante del Señor nuestra pequeñez y confiamos que Él tendrá una solución en aquello que nosotros no podemos alcanzar por nosotros mismos. Así vemos que muchas personas ofrecen sus dolores, las penas de su familia y los problemas del mundo con gran fe y confianza a Dios. Y vemos que son personas santas y humildes a las que el Señor escucha sus plegarias y las llena de dones espirituales.

Aprendamos a ofrecer al Señor todo. Ofrezcámosle a Él, sobre todo, la situación que actualmente estamos viviendo, la de nuestros familiares, de amigos, de nuestra comunidad, nuestro país y del mundo entero.

Texto a meditar en el día de hoy: Evangelio según San Juan 17, 1-7.

Oración:

Señor Jesús: Te ofrezco mis manos para hacer tu trabajo. Te ofrezco mis pies para seguir tu camino. Te ofrezco mis ojos para ver como tú ves. Te ofrezco mi lengua para hablar tus palabras. Te ofrezco mi mente para que tú pienses en mí. Te ofrezco mi espíritu para que tú ores en mí. Sobre todo te entrego mi corazón para que en mí ames a tu Padre y a todos los hombres. Te entrego todo mi ser para que crezcas tú en mí, para que seas tú, Cristo, quien viva, trabaje y ore en mí. Amén. Padrenuestro y la salve.

Que los santos Ángeles Custodios nos guíen en nuestro caminar.

P. Andrés Amauri Rosario Lunes, 6 de abril 2020

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